Cualquier acoso puede ser estresante y agotador, pero a veces el acoso que sufren las personas se vuelve tan generalizado que su oficina se convierte en un entorno hostil o intimidante. Esta experiencia puede perturbar el trabajo que realiza un empleado y limitar el progreso de su carrera. ¿Cómo puede determinar si el acoso que sufre en el lugar de trabajo crea un entorno laboral hostil?
¿Qué hace que un ambiente de trabajo sea hostil?
Para que se considere un entorno hostil, el acoso debe cumplir algunos requisitos específicos:
- Un lugar de trabajo que implica una conducta intimidante, abusiva o de otro modo ofensiva.
- Esta conducta inapropiada ocurre en función del sexo, la raza, el origen nacional, las creencias religiosas, el estado de discapacidad, el estado de embarazo o la edad del empleado.
- El acoso continúa durante un período más prolongado, aunque Forbes señala que los tribunales pueden considerar Algunos comentarios ofensivos Tan grave como para crear un ambiente de trabajo hostil sin que vuelva a ocurrir.
El acoso que se experimenta en un entorno de trabajo hostil puede ir desde bromas o lenguaje discriminatorio hasta conductas más graves como el acoso, las amenazas o el contacto físico. También puede implicar cuestiones ambientales como que un empleado muestre Imágenes inapropiadas en su espacio de trabajo.
¿Cómo puede usted proteger sus derechos después de un acoso o mala conducta en el lugar de trabajo?
Para tomar medidas contra un entorno de trabajo hostil, los empleados pueden necesitar documentar sus experiencias, así como las fechas, horas y lugares de estos incidentes. Los empleados también deben mantener un registro de cualquier informe que hayan hecho a su supervisor u otro miembro de la gerencia.
Si ha vivido un ambiente de trabajo hostil, no tiene por qué permitir que este acoso continúe. Considere hablar con un abogado sobre su experiencia. Él puede ayudarlo a determinar si su experiencia cumple con la definición legal de un ambiente de trabajo hostil y explorar sus opciones para corregir el mal que ha experimentado.

